Inicio Productos Carrito 0

Ozempic, Mounjaro y la flacidez facial: ¿qué estamos viendo en consulta?

Ozempic, Mounjaro y la flacidez facial: ¿qué estamos viendo en consulta?

 

En los últimos meses, cada vez son más las personas que consultan por cambios en el rostro luego de perder peso con medicamentos como Ozempic® o Mounjaro®.

 

Una de las preguntas más frecuentes es:

 

"¿Estos medicamentos envejecen la cara?"

 

La respuesta es no exactamente.

 

Lo que observamos en consulta no es un efecto directo del medicamento sobre la piel, sino la consecuencia de una pérdida de peso que, cuando ocurre de forma importante o relativamente rápida, también implica una disminución del tejido adiposo que da soporte al rostro.

 

¿Por qué sucede?

 

La grasa facial cumple una función fundamental: aporta volumen, sostiene los tejidos y contribuye a un aspecto más firme y juvenil.

 

Cuando disminuye ese volumen, especialmente en personas mayores de 35 o 40 años o en quienes ya presentaban cierto grado de flacidez, pueden hacerse más evidentes:

 

  • Mayor definición de surcos.
  • Pérdida del contorno facial.
  • Aspecto de "cara más caída".
  • Disminución del volumen en mejillas.
  • Sensación de piel más laxa.

 

Es importante aclarar que esto no ocurre en todas las personas, ya que depende de múltiples factores como la edad, la genética, la calidad de la piel, la cantidad de peso perdido y la velocidad con la que ocurre ese descenso.

 

¿Significa que hay que evitar estos tratamientos?

 

No.

 

Medicamentos como Ozempic® y Mounjaro® han demostrado ser herramientas muy valiosas cuando son indicados y controlados por un profesional de la salud.

 

El objetivo no es generar miedo, sino comprender que una pérdida de peso también produce cambios en el rostro y que estos pueden acompañarse con un abordaje adecuado.

 

¿Se puede prevenir o mejorar?

 

En muchos casos, sí.

 

La prevención comienza incluso antes de que aparezcan los cambios visibles.

 

Una evaluación profesional permite identificar el estado de la piel, la presencia de flacidez y las necesidades específicas de cada paciente para diseñar un tratamiento personalizado.

 

Dependiendo de cada caso, pueden utilizarse tecnologías destinadas a estimular la producción de colágeno y elastina, mejorar la firmeza de los tejidos y favorecer la calidad de la piel. En muchas ocasiones, la combinación de estas tecnologías con terapias manuales permite potenciar los resultados dentro de un plan integral.

 

No existe un tratamiento único que funcione para todos.

 

La importancia de una evaluación personalizada

 

En Experiencia Fer creemos que ningún tratamiento debería indicarse únicamente porque está de moda.

 

Cada paciente presenta características diferentes, objetivos distintos y una historia clínica que debe ser considerada antes de decidir cualquier intervención.

 

Por eso, nuestro abordaje comienza siempre con una evaluación integral, donde analizamos la calidad de la piel, el grado de flacidez, la funcionalidad del tejido y las mejores estrategias terapéuticas para cada caso.

 

Porque cuidar la piel no significa solo tratar lo que vemos, sino comprender por qué ocurre y elegir el tratamiento más adecuado basándonos en evidencia científica y razonamiento clínico.

 

 

Hace click aquí y AGENDA tu EVALUACIÓN SIN CARGO POR WhatsApp